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jueves, 12 de octubre de 2017

REFLEXIONES PEDAGÓGICAS

Hace unos sesenta años, algunos de mis conocidos tenían que atravesar zarzamoras, saltar pircas, meterse a sitios ajenos en el campo y subirse a los árboles para probar algo dulce. Todo lo demás era comida escasa, poca ropa y muchas inclemencias.
Ayer, sesenta años después, vi cómo los niños de un colegio "vulnerable" tiraban al suelo las colaciones que les da la Junaeb, y cómo ofendidos las pisoteaban. Todo lo demás eran profesores, pocas expectativas y muchos productos.

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